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lunes, 31 de octubre de 2016

GUSTAVO ADOLFO BEQUÉR

EL MISTERIO DE LAS LEYENDAS DE BÉCQUER AL DESCUBIERTO.

Gustavo Adolfo Bécquer. ¿Quién nunca se ha enamorado de sus fabulosas “Rimas”? ¿Quién nunca, además, se ha  sentido atrapado en esas tan bien narradas “Leyendas”? Portrait_of_Gustavo_Adolfo_Bécquer,_by_his_brother_Valeriano_(1862)
Bécquer es uno de esos grandes literatos que ha dado nuestro país; todo lo que  plasmaba en puño y letra provenía directamente de los sentimientos que guardaba  en su interior. Ese amor incontrolable mostrado en sus poemas a la que sería su  musa Julia Espín, para poco después darse cuenta de que todo tiene fin y que sin  ella la vida carece de valor, es auténticamente una maravilla.
Pero este poeta y narrador sevillano se ve muy influenciado por ese Romanticismo  de la primera mitad del siglo XIX y que tanto impacto había supuesto en países  como Alemania con personajes como Novalis y Schegel, en Inglaterra con Walter  Scott y lord Byron o como la Francia de Víctor Hugo.
El romántico muestra una total insatisfacción ante los valores de la sociedad y rechaza cualquier racionalismo ilustrado, exaltando así la subjetividad. Lo más importante para estos artistas es el espíritu, que es lo que mueve al hombre, y la libertad. A su vez, no dudan en evadirse y en buscar un mundo ideal en el que vivir lejos de esa realidad. Pero al final, esa realidad lamentablemente se impone ante la idealización, firma0gabprovocando un total desengaño en los artistas, que ven como la vida carece de sentido y que lo único que les queda es la muerte. Esto quedará mostrado en la representación de paisajes oscuros, edificios en ruinas, cementerios, etc.
Estas características las reúne Bécquer en su obra, quedando patente ese amor esperanzado, el desengaño y el amor perdido que conduce a la búsqueda de la muerte.
Pero sus tan famosas “Leyendas” no son simples historias creadas por ese sentimiento anulador, ni mucho menos. Todas las narraciones que cuenta se basan en lugares concretos, muchos de ellos en España, y que arrastran tras de sí una larga tradición de historias oscuras que se repiten a lo largo del tiempo y que Gustavo Adolfo recoge para su producción literaria.
descarga (1) Estas “Leyendas” me atrevo a decir que están basadas en hechos que han  ocurrido y que han llegado a los oídos de este gran autor que se encargó de  plasmar sus sentimientos a través de las historias mágicas que había oído,  entre las que destacan las que tienen que ver con España y que en este  artículo desvelaremos algunas de ellas ( son demasiadas y aborrecerían al  personal), porque el trasfondo es poco conocido y merece la pena ser  contado, como quisiera este personaje que tanto ha dado para la literatura  española; el misterio de las Leyendas de Bécquer al descubierto.

La leyenda de “La Cruz del Diablo” y Bellver de Cerdaña.
images (1) La leyenda de “la Cruz del Diablo”, Bécquer se inspira en un pueblo de  Lérida a los pies de los Pirineos llamado Bellver de Cerdaña donde tenía  una residencia en torno a 1860 y que todavía hoy pervive. Se  instaló  aquí porque necesitaba un lugar apropiado donde poder contrarrestar a  esa tuberculosis que le perseguía desde 1857.
En Bellver de Cerdaña hay unas cuevas y un castillo del que quedan  pocos restos, pero que sirvió para la leyenda de la Cruz del Diablo” que  se desarrollara en este pueblo. Esta historia le llegó a Bécquer, como  cuenta, gracias a su padre que, a su vez, se la había transmitido su  abuelo.
Según la leyenda, este pueblo pertenecía al malvado señor del Segre, que no tenía piedad ninguna con su población. Este señor feudal se marchó a Tierra Santa en busca del sepulcro de Jesucristo para alegría de Bellver de Cerdaña, pero cuando volvió éste al pueblo no le dio más remedio que darle muerte.20070115223832_0037363050
Cuando acabaron con su vida, de repente en el castillo de Bellver de Cerdaña se oían unos ruidos de espíritus comandados por una extraña armadura que pertenecía al fallecido señor del Segre.
foto_1927 Los habitantes de Bellver  atrapaban a  esta armadura  sin cuerpo pero  siempre  conseguía escapar, por lo que  decidieron acudir a un  ermitaño, que  les recomendó  realizar una oración a San Batolomé, pues éste consiguió vencer  al Diablo.
Tras realizar esta oración y  cazar a la armadura, decidieron fundirla y crear con  ella una cruz que, según dicen, se encuentra en la iglesia de Santa María del  Talló,  en el término municipal de Bellver de Cerdaña. 8606568503_37204cb8b9_z
Esta leyenda y la relación de San Bartolomé con ese vencimiento al diablo tiene  mucho que ver con lo que recoge San Cipriano en su “Tesoro de Hechizos” en la  que recoge en su etapa de pagano que no pudo hechizar a una joven al invocar a  Lucifer porque éste decía que la joven poseía tatuada una cruz de San Bartolomé en su mano derecha. Por este suceso el pagano Cipriano se convirtió al cristianismo y tiene relación con esa oración a San Bartolomé que recomendó el ermitaño a los habitantes de Bellver de Cerdaña para acabar con esa armadura poseída por el espíritu del malvado señor del Segre.
Actualmente y como bien hemos dicho, en la zona antigua de Bellver de Cerdaña permanece intacta la casa donde Gustavo Adolfo Bécquer, transmisor de esta leyenda hasta nuestros días, donde podemos encontrar una placa conmemorativa del paso del romántico por estas tierras tan mágicas a orillas de los Pirineos.


 “Los ojos verdes” y la Fuentona de Muriel (Soria),  ¿tiene que ver con una elemental de agua?
descarga Las leyendas tienen su poso de magia y la de “Los ojos verdes” no iba a  ser menos. Bécquer la escribió en el  1861 y cuenta la historia de  Fernado de Argensola que persiguiendo a un cervatillo en sus jornadas  de cacería fue a parar a la Fuente de los Álamos, lugar que como le  decía  su criado Íñigo estaba encantado y en él vivía una criatura  maléfica que  hacía de las suyas con todo aquel que pasara por allí.
Fernando hizo caso omiso de las advertencias de Íñigo pero al volver  de  allí el criado notaba raro al cazador. Éste se iba todos los días al  amanecer sospechosamente a cazar y volvía al anochecer. Íñigo se  preocupó y al preguntar a Fernando de Argensola por su extraño comportamiento, el cazador le respondió que se había enamorado de una mujer con ojos verdes que brotaban de la Fuente de los Álamos. Su criado le dijo que era esa ánima que habitaba esas aguas pero Fernando se negaba en rotundo a seguir visitando el lugar.
Un día esta mujer cogió a Fernando y le dijo que era un alma, ahogándole en las aguas donde ella se encontraba, y su cuerpo no volvió a aparecer nunca más.La fuentona 119
Este lugar donde vivía este alma y al que Bécquer llamaba Fuente de los Álamos se conoce como la Fuentona de Muriel, un lugar mágico donde existe un lago con cuevas subterráneas y que es escenario de numerosas leyendas a lo largo del tiempo. Es un paraje custodiado por el agua y la roca pero que es bello y a la vez misterioso.
La Fuentona de Muriel guarda leyendas como que en sus profundidades había una ciudad sumergida donde vivían seres inimaginables al ser humano, teniendo cierta relación con ese “ánima” que se llevó consigo a Fernando. También se cuenta que estas aguas cristalinas tienen poderes curativos y sobrenaturales.
800px-La_salida En cuanto al ser de ojos verdes puede ser un Morgen, un elemental de  agua que según la mitología irlandesa tomaba la forma femenina y  cautivaba a todo el que se pasara por el lago donde vivía para luego  ahogarles y llevarse consigo al infeliz que hubiera caído en su trampa.
Fuera lo que fuese, Bécquer era conocedor de las historias que se  contaban de la Fuentona de Muriel, asociada siempre como un lugar  encantado donde existían seres que sólo cobraban forma en cuentos, y  que, para mí, todavía tiene ese encantamiento para aquel que quiere  descubrir tan bello lugar de la España más grandiosa.

He de citar que, en la Quinta de la Fuente del Berro, parque madrileño de indudable belleza y con gran cantidad de simbología, encontramos un monumento que homenajea a Gustavo Adolfo Bécquer, que se encuentra rodeado por un estanque de agua.
En dicho estanque sobresale la figura de una mujer que procede del agua y que mira fijamente a un joven con atuendos de cazador que se encuentra a la orilla.descarga
Esta escena representa a la leyenda becqueriana de “Los ojos verdes”, siendo muy poco conocida la representación y que merece la pena ser mencionada, pues los mensajes ocultos y simbólicos que encontramos en la Quinta de la Fuente del Berro dan mucho que hablar y permanecen desapercibidos ante la vista de los paseantes que habituan este recinto madrileño.

El Monte de las Ánimas, un lugar encantado desde tiempos inmemoriales.
Una de las narraciones becquerianas más ilustres es aquella que transcurre en torno al Monte de las Ánimas.
IMG_6933 El Monte de las Ánimas es un paraje que se encuentra a  las afueras de la ciudad de Soria, concretamente en una  especie de valle creado por el paso de la aguas del río  Duero por la zona. En él había unas ruinas de un  conjunto religioso que para algunos pertenecían a los  Caballeros Templarios, esa orden militar formada por  monjes guerreros de los que tantos ríos de tinta se han  escrito por su relación con todo lo heterodoxo. Estas  ruinas se identificarían con los restos que quedan de lo  que fue el Monasterio de San Juan de Duero y que hoy en día siguen en pie.
San Juan de Duero perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén, orden perteneciente a los Hospitalarios, entre los siglos XII y XIII. Esta zona la cedió Alfonso I el Batallador a esta orden como todo lo que se encontraba al otro lado del río, con el fin de dar cobijo y ayuda a los peregrinos que pasaban por Soria. Estos territorios pertenecieron antes a los Templarios que, tras su desaparición, las tierras que poseían pasaron a manos de la Orden de San Juan de Jerusalén.20121025-San-juan-de-Duero
En la provincia de Soria existe mucha tradición templaria, siendo muestra de ello todos los enclaves relacionados con esta orden militar como el  Monasterio de San Polo ( muy relacionado también con San Juan de Duero), la ermita de San Saturio, excavada en una ladera de este valle que crea a su paso el Duero…
El tema de los Templarios era muy tocado por los románticos puesto que idealizaban esa sociedad medieval basada en el honor y en la lucha por el amor de la amada; no era de extrañar, pues, que Bécquer no hablara de ellos en sus “Leyendas”, basándose en ese Monte de las Ánimas en el que según dice, los Templarios se aparecían cada Noche de Difuntos y se les oía cabalgar y realizar sus costumbres que les fueron arrebatadas.
Se cuenta en Soria, como así muestra nuestro literato en esa conversación entre los personajes de dicha “Leyenda” Alonso y Beatriz, que ese paraje donde yace el Monte de las Ánimas fue dado a los Templarios para defender la ciudad de los ejércitos musulmanes durante la Reconquista. Esto no gustó a los nobles castellanos, pues el rey de Castilla había confiado la defensa de Soria a unos extranjeros, en vez de a ellos.
00969941 Los nobles empezaron a odiar a los Templarios que allí se alojaban y este  odio desembocó en un cruento enfrentamiento entre los dos bandos que  llenó de cadáveres el Monte de las Ánimas. Tras este choque de titanes, el  rey de Castilla dictaminó el lugar como abandonado. Se dice que, a partir  de esa funesta fecha, en  el Día de Difuntos doblan las campanas del  abandonado Monasterio de San Juan de Duero sin que nadie las toque,  apareciendo tras el repicar el espíritu de aquellos que perecieron en  aquella contienda por todo el valle, oyéndose auténticos sonidos  procedentes del Infierno. De ahí viene el nombre de Monte de las Ánimas.
Una historia en el que se entremezclan misterio, templarios y Soria no podía faltar en las “Leyendas” becquerianas…

Trasmoz, un pueblo maldito y de brujas.
Gustavo Adolfo Bécquer, en busca de paliar esa tuberculosis que poco a poco le iba apagando, se instaló en 1863 en  las faldas del Moncayo,que tenía un ambiente natural era muy buscado por todo tuberculoso.trasmoz--644x362
Y cómo no, los pueblos que rodean al Moncayo guardan desde tiempos inmemoriales historias y leyendas que venían de lujo a nuestro autor para su obra. Pero Bécquer se centrará concretamente en uno de esos pueblos, cuya historia arrastra una leyenda negra que le persigue y le perseguirá hasta el final de los días: hablamos de Trasmoz, pueblo de la provincia zaragozana y al que Bécquer dedica varios escritos.
En Trasmoz, nada más entrar al pueblo, se ve en lo alto de un montículo y custodiado por la nevada cumbre del Moncayo un torreón, único testigo del castillo de Trasmoz que queda en pie y que tantos sucesos ha presenciado.
el-castillo-de-trasmoz_2380251 Pero, ¿qué vio Bécquer de particular en Trasmoz?¿Qué leyenda poseía este pueblo  para ser mencionado en las “Leyendas”?
En lo que queda del castillo de Trasmoz existe hoy en día un Museo de la Brujería en  el que se conmemora la historia de Trasmoz en relación con las brujas. Según narra  Bécquer, en el castillo de Trasmoz vivía una bruja que construyó esta fortaleza en un  único día gracias a la ayuda de un nigromante, que fue ayudado a su vez por  demonios en la labor de levantamiento.
Tras la construcción del castillo de Trasmoz gracias a la magia negra de las brujas,  éste se convirtió, según la tradición, en un punto clave de reunión de esas brujas que  acudían de todas partes del país. Bécquer habla de que, tras sonar las campanas de  madrugada, los habitantes de Trasmoz oían ruidos que significaba la llegada de las  brujas montadas en sus escobas hasta el castillo donde se reunían a realizar esos míticos aquelarres.
Incluso hubo ajusticiamentos de supuestas brujas que cometían sus peripecias en Trasmoz como la “tía Casca”, que fue acusada de echar males de ojo y de alimentarse de niños que secuestraba, siendo despeñada por un desfiladero en el que se dice que se aparece su espíritu errante arrastrando y tirando por el barranco a todos los caminantes que atrae con sus sonoros llantos.TrasmozCastillo2014_08
La posible explicación de estos ruidos sería que en ese castillo de Trasmoz se acuñaban monedas falsas por la noche, y el creador de este timo desviaba la mirada diciendo que esos ruidos pertenecían a los aquelarres de las brujas, haciendo así que los habitantes del pueblo no subieran de noche a la fortaleza y le descubrieran. También se sabe que  el castillo fue de los Luna, familia a la que perteneció don Álvaro de Luna, acusado de nigromancia o magia negra y ejecutado en Valladolid.
TrasmozCastillo2014_04 Además, Trasmoz no solamente es un pueblo de brujas, sino  que está maldito oficialmente. Esta maldición fue lanzada en  el Monasterio de Veruela (Zaragoza) por el abad de dicho  monasterio tras las disputas que traían en jaque a la Casa de  Urrea y al conde de Ribagorza. Por lo tanto, este pueblo  zaragozano es el único pueblo que “oficialmente” está maldito y que únicamente puede  levantar el Papa.
Un pueblo de brujas y  maldición incluida no podían faltar en las misteriosas y mágicas “Leyendas” de un personaje tan enigmático y grandioso como fue y es Gustavo Adolfo  Bécquer, conducido a la eternidad gracias a la fama que ha conseguido con su pluma y sus  versos que enamoran a todo el que los lee.

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